El negocio de la música continúa liderando las industrias creativas hacia la revolución digital. En 2009, por primera vez, más de un cuarto (27%) de los ingresos globales por música grabada en la industria correspondió a canales de distribución digitales. En USA, el mayor mercado de música del mundo, los ingresos online y por telefonía móvil alcanzaron el 40% de las ventas de música. La elección del consumidor se ha transformado porque más de 11 millones de canciones han sido licenciadas a alrededor de 400 servicios de música legales en todo el mundo.

Los fans pueden acceder y pagar por música de diversas formas – comprando canciones o álbumes de tiendas de descarga online, y utilizando servicios de suscripción, usar servicios de música que están incluidos con los dispositivos , comprar aplicaciones de música para el móvil, y escucharla a través de servicios streaming de forma gratuita.
Las empresas de música han licenciado servicios financiados mediante publicidad para atraer a “no pagadores” y “compartidores de archivos”, estableciendo una nueva plataforma para videos musicales de alta calidad para el gran público. Todas estas iniciativas son experimentales e innovadores, aunque bajo el principio de conocer las necesidades del aficionado a la música.
En la era digital, la industria musical se está diversificando en distintos modelos de negocio y flujos de ingresos. El modelo de descarga “a la carta”, propuesto por itunes, permanece como la fuente de ingresos más grande del sector online y tiene más de 100 millones de cuentas en 23 países (de acuerdo con Apple). Las innovaciones recientes en el sector de “a la carta” incluyen la introducción de un precio variable, el cual ha incrementado la conversión de compras de canciones a la de álbums, así como el lanzamiento de itunes LP y el desarrollo de descargas DRM gratuitas internacionalmente.
NUEVOS MODELOS DE NEGOCIO
Las discográficas están haciendo que la música esté disponible en formas sin precedentes en tiempos anteriores. Hace pocos años atrás, un álbum habría sido distribuido en unos pocos formatos. Actualmente, los álbumes tienen cientos de formatos y productos. Por ejemplo, el último disco de Beyoncé está disponible en más de 260 tipos de formatos en Estados Unidos, incluyendo videos musicales, mastertones, tonos móvil y pistas de audio.

Ahora, música legal, de forma gratuita gracias a servicios como Spotify
Sobre los dos últimos años, las compañías de música se han unido a servicios financiados con publicidad como Spotify, Deezer, MySpace Music y We7, etc.
ACCESO MEDIANTE DISPOSITIVOS
Pese a este progreso, el desafío es llevar la música digital al mercado comercial masivo y monetizar el comportamiento existente. Hay un enorme número de consumidores demandantes y potencial de crecimiento. Una investigación llevada a cabo por Capgemini descubrió que el 70% de la música consumida en EEUU, Reino Unido, Francia y Alemania provenía de canales de distribución digital, mientras que las ganancias de estas plataformas digitales de estos países eran sólo del 35% de las ganancias de la industria. Un camino para conseguir el crecimiento es generar valor desde el comportamiento de un gran número de personas que no pagan por la música que consumen.
En EEUU, sólo el 18% de los usuarios de Internet de 13 y más años compra música digital de forma regular. En Europa, la adopción digital está incluso menos extendida, únicamente el 8% de los usuarios de Internet de los cinco mercados con más relevancia compran frecuentemente música digital.

Ejemplo de la convergencia entre dispositivos y servicios de música digital
El acceso a la música en los dispositivos del usuario está visto como una alternativa legítima a la piratería. La música está incluida con los servicios y los dispositivos, u ofertada a coste cero para el consumidor sobre un soporte financiado por publicidad. Esta baja media de ganancias por usuario y el alto volumen teórico está considerado como un modelo híbrido de ingresos más que un único modelo para el futuro.
La convergencia de servicios a través de los dispositivos es también un tema importante en la música digital. Esto está ayudando a romper las barreras que han limitado el atractivo al consumidor de algunos servicios y restringido el crecimiento del negocio digital. Cada año el consumidor está consiguiendo un mejor trato ya que le es más fácil transferir y usar música a través de distintas pantallas y plataformas. Por ejemplo, en 2009, las aplicaciones de móvil permitieron un servicio Premium ofreciendo portabilidad (Spotify en iPhone). Se espera que esta convergencia de servicios y dispositivos acelere.
BARRERAS AL CRECIMIENTO DIGITAL
El negocio de la música digital todavía hace frente a muchas barreras para su crecimiento. Se incluye una falta de marketing por servicios en algunos países, problemas con derechos de publicación, la reticencia del consumidor a pagos online y el complejo desafío de crear servicios con entornos amigables para el usuario de distintos grupos de consumidores.
Trascendiendo todos estos obstáculos, el mayor problema es la piratería digital. Numerosos indicadores confirman que la piratería está asfixiando los ingresos, los nuevos servicios y la inversión. Las encuestas también confirman la simple proposición apoyada por las dinámicas de grupo y las anécdotas de todos los sitios, es decir, que la mayor parte de usuarios descargan de forma ilegal en vez de usar alternativas legítimas disponibles hoy.

La piratería es el principal problema del sector
Lo que queda claro es que una educación del consumidor, por sí sola, no es suficiente para erradicar la piratería. En este sentido, la oferta de buenos servicios legales tiene un rol vital que jugar. Así como también lo tiene un elemento sancionador. Sin la percepción de riesgo, el comportamiento del consumidor permanece largamente inalterado. Esto fue revelado en el informe de 2007 de la UE “Safer Internet for Children”, que cubre 29 países. El estudio destaca que “en la mayoría de casos, en todos los países, los niños saben que la mayoría de descargas son ilegales, pero ellos minimizan, niegan o justifican la práctica. Ellos lo hacen.
El descubrimiento fue reforzado por una investigación llevada por Harris Research en UK (2009). La encuesta encontró que la música file-sharing entre los que la ley les “era muy familiar” (33%) fue más común que entre el resto de la población (23%). Harris concluyó: “mientras esto es el caso para más educación, es necesario persuadir a los “file-sharers” de que cesen de compartir música con copyright, incrementalmente, familiaridad con la ley hace que no parezca como, en su propio, reducir file-sharing”.
Fuente: ifpi